Sobre la madera maciza y su comportamiento natural

 

Para nuestras mesas macizas utilizamos madera natural correctamente secada y seleccionada.

 

Durante la fabricación incorporamos sistemas constructivos y refuerzos que tienen por objetivo controlar el movimiento propio del material.

 

Trabajar con madera maciza significa trabajar con un material natural y orgánico cuyo origen permanece visible en cada pieza. Las variaciones de veta y tonalidad, pequeños cambios de color y determinadas marcas propias del crecimiento del árbol son parte de su identidad.

 

No existen dos tablas exactamente iguales y esa singularidad es, justamente, una de las características que distingue a la madera natural de los materiales industrializados.


Es importante tener en cuenta que, una vez fabricada, la madera continúa respondiendo y adaptándose a las condiciones del ambiente en el que se encuentra.
Su comportamiento dependerá de la temperatura, la humedad y las condiciones a las que sea expuesta.

 

La madera absorbe y libera humedad, se expande y se contrae y, como consecuencia, puede presentar movimientos, pequeñas grietas, separaciones entre tablones o variaciones en su superficie.

 

La exposición directa y prolongada al sol, grandes superficies vidriadas que concentran calor, losa radiante, calefacción central, estufas, radiadores u otras fuentes de calor cercanas, así como ambientes excesivamente secos o cambios importantes de temperatura y humedad, pueden intensificar estos procesos.


La selección y el correcto secado de la madera, junto con los refuerzos y sistemas constructivos que utilizamos, permiten limitar, acompañar y controlar estos movimientos, pero no eliminarlos.


Una buena fabricación reduce riesgos y controla el movimiento de la madera; no modifica su naturaleza ni la convierte en un material inerte.

 

Estas características son propias de la madera maciza y se extienden a todos los artículos fabricados con este material. Su manifestación puede variar según el tipo de pieza, sus dimensiones, su construcción y las condiciones del ambiente en el que se encuentre.

 

Elegir un mueble de madera maciza es elegir un material natural y único, con las características, variaciones y comportamiento propios de la madera real.